Bitácora 2

Gestionando conocimiento


Jueves 31 de enero, 9am. Era la segunda clase, y Cobos inició con mucha puntualidad la sesión. Lo primero en lo que hizo énfasis el profesor fue en el hecho de que “hay que leer a los otros. Hay que ponerse en los zapatos del otro”, pues esa materia era supremamente social y se interesa mucho por las personas, y para esto hay que ser muy observadores.  Luego, Cobos decidió socializar aquella primera bitácora que se había entregado acerca de la sesión 1. Fue así como el profesor eligió dos bitácoras para que fueran leídas en público. La primera fue la de una compañera llamada Keyla. Su bitácora estaba bien redactada y era interesante ver cómo, a través de las palabras se sentía como si pudiéramos escuchar sus pensamientos y su forma de razonar. Era como ver a Keyla en un sentido más profundo. Las únicas correcciones que el profesor le hizo a Keyla fueron acerca de la muletilla “que”, porque en su texto había muchos “ques” en un mismo párrafo”, así que aprovechó ese ejemplo para recomendarnos el uso de un “que” por párrafo. También nos enseñó a usar un comando en Word “Ctrl+ B”, para poder rastrear cuántas veces está repetida una palabra en el texto, y así poder estar pendientes de la redacción. 

Luego, no sin antes ser felicitada por Cobos al hacer un buen ejercicio de escritura en la bitácora, vino Fabián, el valiente compañero que se ofreció voluntariamente para que su bitácora fuera conocida por todos. Sinceramente su narrativa era muy diferente a la de Keyla, y a su vez, bastante atractiva, pues mantuvo a la clase atenta a cada palabra que estaba allí contenida. 

Al finalizar la lectura de la bitácora de Fabián, Cobos resaltó algo de suma importancia en la bitácora del compañero. La inferencia. En su bitácora, usó el lenguaje de tal manera que quien la estuviera leyendo pudiera interpretar a partir de los elementos dados. A partir de allí, el profesor ahondó en la temática de ese día, que sería “los niveles de escritura y lectura”

¿Hay niveles para escribir y leer? Al parecer sí. Resulta que existen cuatro niveles, el primero es el Literal, en donde yace lo netamente explícito de un texto, lo que es, lo obvio porque está ahí escrito. El segundo nivel es el Inferencial, en el cual está todo lo implícito, lo que se presta para intuir, interpretar, deducir, suponer. Luego tenemos el nivel Intertextual, según Cobos, la idea de ese curso es, como mínimo, llegar a ese nivel, pues ahí ya somos capaces de conectar y relacionar elementos. Y el último nivel es el Analítico-Crítico- Propositivo, que es el nivel que recoge todo lo ya previamente mencionado, y es el grado que se espera de todo ser humano. Sobretodo, si se trata de un profesional de la comunicación y el periodismo. 

Imagen tomada de: Pixabay.

Posteriormente, aprendimos acerca de la Netiqueta. Al principio, dicho término me sonó como a página web tipo diccionario, pero no. El término aludía a las normas de “etiqueta” que se deberían seguir en internet. Y la finalidad de aprender sobre netiqueta y sus principios básicos era poder hacer un uso correcto de las herramientas que están a nuestra disposición en la web, como el correo electrónico, etc. Algunas de las normas básicas de la netiqueta eran recordar lo humano, es decir, tener buena educación y respeto en la forma de escribir, y tener en cuenta el tiempo ancho de banda del otro. Esto significa que, a la hora de comunicarnos con otra persona a través del ciberespacio, es fundamental ser concretos con lo que queremos decir.

El ejercicio de ser observador con los compañeros de clase y tener que tomar nota, para posteriormente poder hacer la construcción de una bitácora, recopilando todo lo visto en clase y relacionando elementos, tiene mucho que ver con el nivel intertextual pero aplicado a la realidad, y a su vez, a las estrategias para la recolección de datos necesarios en una investigación cualitativa. Algunas de estas estrategias, y las que están relacionadas con lo que hacemos diariamente en nuestra cotidianidad, inconsciente o conscientemente, en y fuera de clase, son la observación participante y las notas de campo. Según la lectura Una introducción a los métodos cualitativos”, en la observación participante “uno mismo está inmerso en un escenario elegido por un periodo de tiempo para obtener una perspectiva interna del escenario o la cultura del grupo” (Mayan, 2001, p.12). Por otro lado, las notas de campo sirven para “describir con precisión y tan literalmente como sea posible aquello que es observado en el escenario, un investigador está escribiendo notas de campo. Cuando se asocia con la observación participante, “...las notas de campo son relatos descriptivos en los que se registra objetivamente lo que está sucediendo en el escenario” (Mayan,2001, p.14).

En la segunda hora de clase, el profesor Cobos, dio las especificaciones sobre lo que serían las próximas entregas de las bitácoras. Para esto nos dijo que era necesario que estas se presentaran y se publicaran semanalmente en un Blog. Ya fuera en Blogger o en Wix, debíamos crear nuestro blog, así que el profesor dispuso de un tiempo para que aquellos que no tenían estas herramientas, pudiesen crear su cuenta y publicar la primera bitácora. 

Posteriormente, hizo un rápido sondeo sobre los estudiantes que tenían cuenta en el popular Twitter, y lo sorprendió el hecho de que algunas personas de la clase no tuvieran cuenta, pues él consideraba que era imposible que un periodista no tuviera cuenta en esa red social. Sobretodo siendo Twitter una herramienta perfecta para obtener información de manera rápida, y así estar actualizados. Luego de su sondeo dio las pautas para poder publicar también dichas bitácoras en Twitter, de tal manera que para él fuera más fácil el proceso de calificación. Dio su Twitter, y siguió a algunos compañeros. 

Hacia el final de la clase, nos preguntó quién tenía las lecturas de la clase, a lo cuál, una compañera llamada Ana Di Martino, respondió que ella las tenía, así que se las pasó al docente. Cuando este vio la lectura, llena de porciones resaltadas en colores fosforescentes, quiso enseñarnos sobre una técnica para mejorar la comprensión de lectura, ya que está comprobado que solo resaltar no funciona. Entonces, vino el OFP (oración, frase, palabra). La idea con esta técnica es que quién está leyendo sea capaz de aprovechar cada oración que destaca, para hacer frases sobre esta, o extraer alguna palabra importante al pie. 

“La lectura hace al hombre completo, la conversación lo hace ágil, y el escribir lo hace preciso”- Francis Bacon.

Finalmente, para el cierre de la sesión y quizás una de las partes más importantes de la clase fue cuando hizo la reflexión, casi de manera cómica, acerca del correcto uso de las redes sociales. Porque, según comentaba, muchos de nosotros no tenemos en cuenta que estas plataformas serán nuestra carta de presentación al mundo laboral, y deberíamos tener cuidado con la imagen y proyección que queremos dar de nosotros a los demás.

Lectura de referencia: 
Mayan, MJ. (2001) Una introducción a los métodos cualitativos. Recuperado de: https://sites.ualberta.ca/~iiqm/pdfs/introduccion.pdf



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